16.08.2007 | Crónica
XIII ceremonia de entrega de los Premios Pico Peñamellera 2007
por JLA/EOA
Antonio Núñez, Ramón Tamés y el banco Santander reciben en Panes el Nobel de los bolos
Por décimotercer año consecutivo, Panes volvió a ser sede de la entrega de los Nobel de los bolos, los premios Pico Peñamellera. En su edición 2007, el jurado formado por una nómina de doce personas de todos los estratos de la sociedad concedió los galardones convocados por la Asociación Bolística Pico Peñamellera a los llaniscos Ramón Tamés y Antonio Núñez, así como al banco Santander, entidad de crédito que el próximo 20 de agosto cumple su 150 aniversario.
Poco más tarde de las ocho de la tarde el sonido de la gaita de Miguel Ángel Martínez dio la bienvenida al José Manuel Fernández, regidor del Valle Bajo; a Isidro caballero, presidente de la asociación deportiva y cultural y a Cecilio Fernández Testón, cronista oficial del concejo. Con las autoridades en el Salón de Plenos del consistorio de Panes, hicieron entrada Ramón Tamés, Antonio Núñez y, en representación del Santander, Víctor Bustillo, director de relaciones externas.
Celina Pérez Melero presentó el acto de entrega de distinciones en el que participaron la escritora llanisca Mari Carmen Gago, el periodista de El Oriente de Asturias, José Lebeña y José Antonio Buergo, profesor de Historia. José María Fernández, secretario en funciones de la asociación, se encargó de leer el acta por el que se declaraban los premios de este año.
A continuación, José Lebeña glosó a Ramón Tamés. El periodista se remontó al tardío de 1935, año en el que Ramón Tamés viene al mundo en La Pereda (Llanes). Muy pronto se traslada junto a su familia a Parres localidad donde comienza a lanzar sus primeras bolas. Primero, de camino a la escuela, se entrenaba con piedras, más tarde sería con las bolas en la Xunca y en el corro cercano a la escuela.
Ramonín, como también le conocen, admira en esa época a Ramón Vidal, Manolín el de los Carriles o el mismo Pedro González. Con tan sólo 14 años, se convierte en armador oficial en la catedral de los bolos de Asturias, el corro del bar Palacios, y se introduce en el círculo oficial del Llanes bolístico de la posguerra.
Problemas de salud y trabajo, sumados a la emigración no fueron capaces de separar a Ramonín de los bolos. Tras un paréntesis de 14 años alejado de los corros, desempolvó sus bolas y ganó un concurso local en Parres. A partir de ahí, vendrían los triunfos en todas la categorías.
En los años 60, emigra a Suiza. En siete años que dura su experiencia con la emigración en la localidad Helvética de Cassoney, junto a un grupo de asturianos construye dos boleras: una de birle y otra de cuatreada. Ni siquiera la lejanía de su tierra le hace olvidar los bolos.
A su regreso a Asturias, se proclama campeón regional de segunda categoría. Un año después ya juega en primera donde comienza a despuntar, tanto en bolo palma como en cuatreada. En 1974 colabora con la construcción de la bolera de Veriña en Gijón. Allí participa, junto a Francisco Villar y Lebaniegos, en la fundación de la peña EL SANTU con la que jugó en la liga regional.
No sólo distinciones o trofeos le han dado los bolos. Este noble juego le ha aportado satisfacciones y amigos pero también conocimiento, deportividad y compañerismo. De los bolos sólo conoce gente entrañable y es que los bolos son un mundo salpicado de buenas anécdotas y escasos disgustos que se olvidan pronto, apuntó en una entrevista Tamés el pasado año.
En octubre de 2005, la familia bolística asturiana decidió por unanimidad que Ramón Tamés fuera quien explicara al Príncipe de Asturias las características del juego de los bolos. Esto sucedió el 22 de octubre en la cubierta de Porrúa. En ese mismo corro, recientemente Ramonín recuperó el campeonato regional de veteranos que había perdido el año anterior. Superar a Vicente Gregorio, José Guerra, Raúl Cue y Manolo Monje no fue fácil.
Para terminar, Lebeña echó la mirada atrás y recordó las palabras del bolero: Recibir este galardón sería la culminación a mi carrera.
Posteriormente, tomó la palabra José Antonio Buergo. Éste resumió la historia del banco Santander y su vinculación con el mundo de los bolos. La historia del Santander comienza el 15 de mayo de 1857, cuando la reina Isabel II, firmó en el Palacio Real de Madrid el decreto que autorizó la creación de un banco de emisión de moneda y descuento en la ciudad de Santander. El Banco se creó con un capital de cinco millones de reales. Comenzó sus operaciones el 20 de agosto de 1857, en la calle Martillo, en la ciudad de Santander, detrás de los actuales números 11 y 12 del Paseo de Pereda, con una plantilla de 17 personas. Tras 150 años de historia, el Santander ocupa en la actualidad el decimosegundo puesto en el ranking financiero internacional, con una sólida implantación en dos continentes, América y Europa. Con 69 millones de clientes repartidos por todo el mundo, 130.000 profesionales y la mayor red de oficinas del mundo occidental: 10.852, el Santander es un banco centenario, global y multinacional.
Mari carmen Gago glosó a un hombre con un palmarés verdaderamente envidiable, Antonio Núñez. La escritora llanisca hizo un recorrido por la vida del Toño. El patriarca de los Núñez, hermano de Rodrigo y padre de Ico, supo inculcar el amor y dedicación que el mismo sentía a este deporte. Participó durante más de 30 temporadas como componente en peñas de Asturias y Cantabria. A lo largo de este tiempo logró el primer puesto en el campeonato de parejas de primera categoría de Asturias (1983, 84 y 85). En 1996 conquista el campeonato individual regional de primera y fue cuarto en el Campeonato de España.
Entre 1986 y 1990 defendió los colores de la Textil Santanderina de Cabezón de la Sal. Al principio de los 90 mantiene el duelo final del concurso de la Textil con Tete Rodríguez. Su partida de esta peña vertió palabras emocionadas como las de Ortiz Tercilla, Antonio Núñez es un caballero y quienes le conocen pueden atestiguarlo. Es un jugador que marcó escuela de Señorío y amistad en Cabezón. Emilio Riaño dijo de él que nadie se despidió con la amabilidad con la que tú lo has hecho hacia una afición a la que, alo largo de 5 años, has podido tratar y conocer. Has dejado escuela de educación, de cariño y de gran compañerismo y eso no se olvida fácilmente. En palabras de Higinio del Río, Núñez es un ejemplo honorable de la faceta más humana y cotidiana de los bolos.
Para Gago, la rectitud define especialmente a este profesor de Matemáticas del IES de Llanes. Toño ha sido siempre un hombre comprometido consigo mismo, anteponiendo su propia conciencia a cualquier corriente oportunista. En el reconocimiento de este premio va implícito el deseo por parte de todos, de que su valiosa aportación siga vigente sin fecha límite; y para los que siguiendo su ejemplo no quieran perder la senda de sus huellas, puedan encontrar en sus pasos la esencia del mejor camino a definir. Con ello el bolo palma seguirá sosteniendo en su mano lo mejor que un hombre como Antonio Núñez puede transmitir: conocimiento, integridad y permanente espíritu de superación en noble disputa con el adversario.
A continuación, Ramón Tamés Blanco recibió el premio de manos del presidente de la asociación Pico Peñamellera, Isidro Caballero Sardina. Ramonín selló su turno con la máxima «Estoy convencido de que los bolos prolongan la juventud». Por su parte, Antonio Núñez, que recibió la distinción de Cecilio Fernández Testón, agradeció la labor de la asociación Pico Peñamellera por reunir a todas las familias bolísticas en Panes y compartió el premio con su familia, la Peña Pancar, Emilio Riaño y con los Jesús Álvarez y Luís Ángel Caballero, ambos ya fallecidos.
En nombre de la entidad de crédito, recogió el galardón Víctor Bustillo, director de relaciones externas del banco. Bustillo recalcó en el compromiso de la entidad cántabra con la promoción y patrocinio del deporte autóctono y tradicional de los bolos. Hizo un repaso de los patrocinios del banco con especial hincapié en el memorial Marcelino Botín y en el trofeo Campeones, que recientemente acogió la bolera panesa de El Retiro.
El acto terminó con la intervención del presidente de la asociación y con el himno de Asturias. Así, queda abierta la convocatoria de los Premios Pico Peñamellera 2008.