02.07.2004 | Crónica
“Lin el Largo”, modelo de superación.
La evolución de José Manuel Gómez es poco frecuente en las biografías bolísticas. Si comparamos su trayectoria con la de otros ganadores de títulos oficiales, salta a la vista que muchos lograron sus primeros triunfos siendo relativamente jóvenes, o al menos desde entonces apuntaban maneras de campeón. No sucede así en el caso de “Lin”. Parte de su juventud la pasa como “quinto” en la Peña de Las Higueras; luego, en la década de los 70, continúa en segundo plano, sin figurar en los grandes equipos, ausente en ocasiones de la temporada liguera, con dificultades para asistir a los concursos. Su impresionante despegue se produce tarde, cuando alcanza casi los 45 años. Empalmará entonces una serie de buenas temporadas con sonoros éxitos en las citas más clásicas del calendario y sobre todo su triunfo más especial: el Campeonato Provincial de 1989.
“Lin el Largo” – apodado así por sobresalir en estatura- nació en Liencres el 13 de septiembre de 1941. Su niñez se desenvuelve, en un ambiente de escasas diversiones y no pocas dificultades, en los años posteriores a la Guerra Civil. Pocas cosas más que jugar a los bolos pueden hacerse en un pueblo, y en eso aprovechan los chavales el tiempo libre hasta llegar a la adolescencia. A “Lin” no se le da mal del todo, pero tampoco destaca por encima de los demás. Afición y maneras tiene, y en algo se fijarán los directivos de la Peña de Las Higueras para llevarle con “Cardín”, “Pituli”, Ruisoto, Castanedo y Ernesto. El equipo consigue el ascenso a Primera Regional en 1963, pero los de Soto de la Marina quiere hacer un equipo grande, el mejor, y para ello se traen a Cabello, Ramiro, Salas y Escalante. Hace falta un quinto y se queda es José Manuel, aunque lo de “quinto” necesita una breve aclaración
Lógicamente, los cuatro colosos formaban el equipo de gala porque su sola presencia intimidaba a los rivales, pero muchas veces jugó “Lin” la competición liguera por descanso de sus compañeros y sobre todo frente a equipos más fáciles. En su honor, es de justicia relatar aquel partidazo que dio a Las Higueras el tercer título liguero. La Partidona sacaba dos puntos a Solvay a falta de dos partidos para terminar la competición. Tocaba jugar en Barreda y si perdían el partido, con ello perdería el liderato. Juega “Lin.”, al estar Modesto Cabello en viaje de negocios por Italia, y Ramiro, algo lesionado, pierde dos bolas en un momento clave. Ponen en el último chico un emboque “fácil” y es “Lin” quién lo hace coronando una jornada pletórica de aciertos , consiguiendo el triunfo para su equipo y amarrando definitivamente la Liga.
Desaparecida la Peña de Las Higueras, Lin jugará en Igollo, Cicero y La Carmencita. En los años 70 se clasificará ocasionalmente para estar en el Provincial pero con resultados más bien discretos. Se toma los bolos con mucha tranquilidad, como un pasatiempo, no puede hacer otra cosa ante las dificultades para compaginarlo con el trabajo y la familia. Saca el tiempo de dónde puede, pero siempre tiene que tirar tarde, cuando las obligaciones del día a día se lo permiten. Ficha en 1978 por la Peña del Real Racing, donde estará cuatro años y seguidamente por Peñacastillo. Empieza a percatarse de una responsabilidad mayor; los bolos están cambiando, hay que ganar, te pagan por ganar, además de por jugar. No quiere defraudar a quién ha confiado en él; dedica más tiempo a prepararse, se hace más exigente consigo mismo, percibe que tiene posibilidades de hacer algo más. Con la madurez llega la regularidad, el equilibrio; se va forjando un jugador completo en el juego a las dos manos y con buenos registros en el birle.
De los 31 concursos individuales ganados por “Lin.”, 27 los consiguió entre 1981 y 1990. Su nombre se abre paso entre ese grupo de jugadores candidatos al triunfo en las citas importantes: el San Isidro, la Patrona, el Memorial “Marcelino Botín”... hacen de él un competidor de alto nivel y de hecho consigue estar entre los 10 mejores jugadores de la década. Un sueño para cualquiera, pero más para José Manuel, que nunca se le había pasado por la cabeza llegar tan alto.
Llega el año de su consagración en 1989. Se enfrenta en la final del Campeonato Provincial a uno de sus ídolos: Tete Rodríguez. Es la única oportunidad de ganar un campeonato que ha tenido en su vida y es posible que esta ocasión no se repita nunca. Enfrente está “La Máquina”, el que más acierta, el que menos falla. El de Liencres no es el favorito, naturalmente, pero Tete ha cometido algún error que deberá reparar si quiere tener opciones. Tampoco “Lin” ha exhibido un buen juego, aunque el acierto con el emboque le ha dado una sensible ventaja. Aprieta Tete para reducirla y consigue acercarse peligrosamente, pero nada puede hacer cuando “El Largo” responde a la persecución con dos emboques triunfales que le dan la gloria del campeonato.
Las miradas de La Carmencita se fijan en el nuevo Campeón Provincial, que deja Peñacastillo para formar cuadrilla con Juan Carlos Villalba, Alfonso González y Miguel García. En 1991 cambian a Miguel por Paulino Pinta y se llevan la Liga Nacional, un éxito histórico, pues desde su puesta en marcha solo dos equipos más lo han conseguido con machacona insistencia: Construcciones Rotella y Puertas Roper.
Cuando “Lin el Largo” consigue ese título liguero está a punto de cumplir 50 años y puede sentirse satisfecho de su paso por las boleras. En la última década se le he visto en diferentes Peñas: Porrúa-Chiqui, Monte, otra vez La Carmencita, La Cavada, hasta terminar echando una mano a la Peña de El Astillero para jugar junto a su hijo. Ahora, retirado de los bolos, disfruta como cualquier aficionado viendo un buen partido y recuerda con cariño los muchos amigos que ha hecho pisando boleras. Dice que “la suerte no ha sido ni buena ni mala, y que una cosa es cierta: lo poco, o lo mucho que he conseguido, según se mire, ha sido con esfuerzo y mucha dedicación. ”
Palmarés
7 Campeonatos de Liga de Primera: 1964-1969 con Las Higueras, 1987 con Peñacastillo y 1991 con La Carmencita (Liga Nacional)
1 Campeonato de Liga de Segunda: 1982 con Arcón-Cicero.
Campeón Regional en 1989.
Miembro de la Selección Nacional en 1986.